jueves, 12 de abril de 2012

...y ya ha llegado la semana santa aqui...

Velíkden o la Pascua de Resurrección Ortodoxa es tal vez la fiesta religiosa más importante de Bulgaria. Toda la Semana Santa es una preparación para la Resurrección de Cristo, según el ensayista búlgaro Tóncho Zhéchev. Siendo más místicos que los católicos, los ortodoxos atribuyen un mayor significado a un suceso tan insólito y solemne como la resurrección, que a un "simple" nacimiento (Navidad).









La Semana de la Pasión se abre con el Domingo de Ramos, día dedicado a todos los que llevan nombres de flor o árbol (Lilia, Kalina, Tsvetán, etc.) y, en ausencia de palmas, se festeja con ramas de sauce. El Velíkden empieza el Sábado Santo con una ceremonia litúrgica y a medianoche los sacerdotes, seguidos por el público, dan varias vueltas alrededor de las iglesias. Durante el Domingo Santo, en vez de ¡Buenos días!, la gente saluda con ¡Hristós vozkrése! (la respuesta es ¡Voístina vozkrése!) o ¡Cristo ha resucitado! y ¡De verdad ha resucitado! Se regalan huevos pintados de distintos colores y maneras (se pintan sólo el Jueves o el Sábado Santo, nunca el Viernes de la Crucifixión). Se juega a "Choque de huevos" para ver quién ha elegido el huevo más resistente y va a gozar de una salud de hierro y buena fortuna. Este día se come también kozunák, postre típico parecido al Panettone.

domingo, 1 de abril de 2012


Hola chicos! perdonad la tardanza pero es que han sido unos días un poco moviditos...

Bueno para empezar os voy a decir que el vuelo estuvo muy bien (nos dieron hasta un sandwich).

Sofía es una ciudad un poco complicada de conocer, porque pasear por sus calles puede incluso considerarse por algunos como un deporte de riesgo. No obstante, en cada rincón del centro de la ciudad se pueden encontrar edificios muy muy bonitos... y os diría lo que es el edificio que se ve en esta foto, pero aún no he aprendido suficiente búlgaro como para traducirlo.

Lo que sí os puedo decir es qué es esto que cuelga de los árboles: son pulseras rojiblancas.


Cada 1 de marzo se celebra en Bulgaria la llegada de la Primavera.  Todo el mundo se regala pulseritas de lana roja, que se llaman martenitzas y se dicen: "Chestita Baba Marta!" o ¡Feliz Primavera!



Las colocan en sus muñecas hasta que ven la primera cigüeña de la temporada. Entonces, la atan en un árbol.
Este gesto les da suerte para todo el año.